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Puedes pasarte días enteros recorriendo las ruinas de la ciudad rosada, es realmente impresionante, sólo el enclave en el que se encuentra y el contraste de los acantilados de piedra roja en medio del desierto son una maravilla de la naturaleza. |
Petra, la ciudad perdida de los Nabateos, es sin duda una de las maravillas de la humanidad. Un antiguo tesoro escondido en la inmensidad del desierto que permanecio oculto durante siglos gracias a su difícil acceso, un abrupto y estrecho desfiladero, que ya por si es una maravilla de la naturaleza.
A la salida del sinuoso desfiladero se alza imponente el Tesoro, uno de los edificios más majestuosos y mejor conservado gracias a su ubicación totalmente protegido por acantilados de roca de la erosión del viento y la arena del desierto. Pero eso es solo el principio, más alla se extiende una inmensa ciudad escavada en la piedra rojiza que le dió el nombre de la ciudad rosada.
Las casas y los mausoleos reales de la época nabatea se entremezclan con los restos de una calzada romana y un anfiteatro, q podía albergar miles de personas, y algunos templos herencia de la época de la conquista romana. Al final de la calzada un escarpado sendero nos lleva hasta el Monasterio, otro de los edificios más espectaculares de la ciudad.
Si el viajero se siente con fuerzas puede escalar uno de los acantilados hasta el altar del sacrificio desde dónde hay unas vistas panorámicas increíbles de toda la ciudad que te permiten admirarla en toda su magnitud. Desde una de las escalinatas que parte de la ciudad se puede ascender también a otra colina desde donde se puede contemplar el Siq (el desfiladero) y el Tesoro desde lo alto, una vista sin duda incomparable.
Un día a la semana Petra puede visitarse durante la noche, iluminada a la luz de cientos de velas, la ciudad revela todo su encanto y magnetismo, una experiencia que ingún viajero podrá olvidar.
Petra se encuentra a mitad de camino entre el Golfo de Aqaba y el Mar Muerto a una altitud de 800 a 1396 metros sobre el nivel del mar en un valle de la región montañosa de Edom, al este del valle del Arabah. Hoy, Petra está alrededor de 200 km al sur de la capital jordana Ammán, aproximadamente a 3 horas en coche.

La situación de Petra, escondida entre rocas abruptas y empinadas tiene un suministro seguro de agua, lo que hace que sea un lugar propicio para el desarrollo de una próspera ciudad. El lugar es accesible sólo por un estrecho sendero de montaña por el noroeste, o al este a través de un cañón de aproximadamente 1,5 km de longitud y hasta 200 metros de altura, el Sîq, el acceso principal, que en su lugar más estrecho, mide apenas dos metros de ancho.
Esperamos que la disfruteis
Felices Viajes,