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Esta Semana Santa un grupo de amigos nos fuimos a recorrer Marruecos en 4x4. El país nos encantó y lo pasamos genial. Si queréis ver nuestro itinerario, seguid leyendo… |
18/03/05 Zaragoza-Algeciras (1000 km)
Salimos de Zaragoza en los 4x4 a las 5 de la tarde y llegamos a Algeciras a las 6 de la mañana tras unas breves paradas en Madrid y Granada para recoger al resto del grupo. Una paliza de coche y sin dormir, pero al menos evitamos los atascos.
19/03/05 Algeciras-Chefchauen (100 km)
Cruzamos a Ceuta en el ferry de las 8 de la mañana (apenas una hora de trayecto). Tras desayunar, dar una pequeña vuelta por la ciudad y repostar gasolina (en Ceuta es muy barata) nos dirigimos a la frontera. Cruzar la frontera es toda una experiencia, las colas de coches son larguísimas y las ventanillas para realizar los trámites un auténtico caos. Después de más de 2 horas de espera, papeleos y “propinas” para agilizar las gestiones conseguimos entrar en Marruecos.
A mediodía llegamos a Chefchauen (Chauen), un pueblecito situado entre altas y verdes colinas y con las casas y calles pintadas de azul y blanco que le daban un ambiente encantador. Nos alojamos en el Hotel Madrid, uno de los mejores del viaje, con habitaciones limpias y con baño. Estábamos agotados así que nos echamos una buena siesta antes de salir a cenar. Recorrimos las estrechas callejuelas de la medina hasta la plaza con las ruinas de la antigua kasbah. El pueblo tenía mucho ambiente, se veía que era destino de muchos viajeros independientes.
20/03/05 Chefchauen – Fez – Azrou (250 km)
Llegamos a Fez a mitad de mañana y dedicamos casi todo el día a pasear por el bullicioso zoco de Fez El Bali. Fez es una de las ciudades más antiguas de Marruecos, su universidad es incluso más antigua que la Sorbona de Paris, y es también uno de los mayores centros culturales y de negocios.
La zona más antigua de la ciudad es Fez El Bali; entrar en está medina amurallada es como regresar a la Edad Media, un intrincado laberinto de calles abarrotadas de gente comprando en los mercadillos y trabajando en los talleres de los distintos gremios. Nos habían dicho que el más espectacular era el gremio de los curtidores y tintoreros.
Preguntamos a un niño que nos acompaño hasta una tienda por la que subimos a una azotea desde donde pudimos ver como curten las pieles y tiñen los tejidos. Lo que vimos nos dejo impresionados, azoteas llenas de pieles secándose al sol y una inmensa colección de bañeras llenas de tintes de diversos colores y productos para curtir las pieles, donde los trabajadores se sumergían hasta la cintura para sumergir las pieles y telas en aquellos líquidos que emanaban un hedor insoportable a pesar de estar al aire libre. No podíamos imaginar como podían soportar estar allí dentro si a nosotros nos costaba respirar incluso estando a bastante distancia. Nos explicaron que son productos muy tóxicos y que la gente no aguanta trabajando allí más de 2 años y que muchos mueren muy jóvenes.
Después de mucho callejear fuimos a comer a un pequeño restaurante en el zoco llamado Zorha, estaba bien pero tardaron más de 2 horas en servirnos.
Por último vimos el ambiente de la plaza frente a la puerta de Bab Bujelud, había cuenta cuentos, boxeo y juegos de habilidad.
Nos dirigimos hacia Azrou con intención de acampar en el bosque de Cedros. De camino pasamos por Ifrane (la suiza marroquí), una zona llena de chalets y mansiones que desentonaban totalmente con lo que habíamos visto en Fez. Como se hizo de noche nos quedamos a dormir en Azrou en un albergue juvenil super cutre y de cuyos baños prefiero no hacer ningún comentario…
21/03/05 Azrou – Bosque de Cedros – Oum-Er-Ribia - Rich (243 km)
Por la mañana llegamos al inmenso bosque de Cedros; era un lugar precioso y nos dio mucha pena no haber llegado a acampar allí. Los cedros eran altísimos y sus ramas estaban llenas de monos (creo que eran babuinos) que aunque desconfiados se acercaban hasta nosotros sobre todo si les ofrecías un azucarillo. En las ramas más altas de estos cedros viven los últimos leopardos que quedan en Marruecos, aunque desgraciadamente no vimos ninguno.
Seguimos camino bordeando el bosque hasta llegar a los 40 manantiales de Oum-Er-Ribia que son origen del río más largo del país. Tras remontar el río hasta una cascada, nos relajamos tomando un té en una de las terracitas que los lugareños tenían al borde del río. Se estaba genial allí, tumbados en una alfombra, protegidos del sol por un rustico entoldado, oyendo el fluir del agua mientras un encantador abuelito nos preparaba el típico té berebere. Nos hubiéramos quedado allí todo el día…
En una última parada antes de Rich, visitamos una kasbah en un pequeño pueblo en la que todavía vivía gente. De repente nos vimos rodeados por una multitud de niños que salían de la escuela, y que nos pedían caramelos, bolígrafos y de todo, corrían como locos junto a los coches y tuvimos que tener cuidado de no atropellar a ninguno para salir de allí.
Nos alojamos en un hotel muy sencillo en la plaza principal del pueblo de Rich. La noche fue movidita porque mientras cenábamos a una de nosotras le robaron la cámara de fotos y toda la documentación. En un momento revolucionamos a todo el pueblo, y se organizó un despliegue policial que nos dejó alucinados. Seguimos la investigación en directo, como si fuera un capítulo de CSI, pero si queréis saber el desenlace tendréis que leer la segunda parte de este artículo……
CONTINUARA ……