| "Un proverbio chino dice que no eres un hombre hasta que no has estado en la Gran Muralla”. Recorrer la Gran Muralla, aunque sólo sea un pequeño tramo, es una actividad obligada para cualquier viajero que llegue a China y una experiencia que sin duda nunca olvidará. |
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La Gran muralla China se extiende desde las orillas del rio Yalu hasta la provincia de Gansu. La longitud estimada de la muralla varía. La distancia desde el extremo este al oeste es aproximadamente de unos 6000 km, pero si tenemos en cuenta el tramo de la muralla que gira hacia el norte atravesando montañas y valles la longitud aproximada sería de unos 15000 km (si fuera una línea recta).
La Gran Muralla fue construida hace más de 2000 años. La primera sección se inició entre el siglo VII y VI AC y los últimos trabajos se realizaron el los siglos XIV y XVII.
La muralla fue la clave para proteger los terrenos agrícolas y resistir el calvario de los ataques de los Duns y otras tribus guerreras del norte. El coste humano de la muralla y el precio pagado por el pueblo chino queda patente en varias leyendas.
La muralla fue inicialmente construida de piedra, madera, hierba y tierra. Durante la dinastía Ming, se producían ladrillos en hornos a lo largo de toda la muralla. Los ladrillos eran transportados por los hombres a sus espaldas o ayudados por burros y mulas e incluso a las cabras se les ataba un ladrillo en la cabeza antes de conducirlas montaña arriba.
A pesar de la gran distancia que cubre, la mayoría de los visitantes llegan a ella a través de uno de los tres puntos cerca de Beijing.
Badaling es el punto de acceso más popular para los extranjeros. Se encuentra a menos de 50 millas al norte de Beijing. Es la sección más turística de la muralla, está bastante abarrotada de turistas y a veces parece un auténtico carnaval lleno de destartalados puestos de souvenirs.
La sección de Mutianyu enlaza con la muralla en Badaling. Hay un funicular para los visitantes que no quieren subir los escalones hasta lo alto de la muralla. El camino desde Beijing es menos duro, con solo unos pocos kilómetros de zona de montaña. Un minibús sale cada mañana desde el Great Hall cerca de la plaza de Tiananmen. Mutianyu es considerada la parte más escénica de la muralla, al menos en la zona de Beijing.
Un poco más lejos de Beijing se encuentra la sección de Simaitai. Este tramo no es acto para cardiacos o viajeros que no se encuentren en buena forma física, pero es la mejor sección para los aventureros y no ha sido restaurada. Este tramo de la muralla recorre algo más de 3 millas e incluye 35 torres. Asciende peligrosamente hasta la cresta de la montaña Yanshan y es extremadamente empinada en algunos lugares. Los escalones de esta sección no están siempre uniformemente espaciados, algunos están derruidos y hay tramos en los que las paredes laterales de la muralla se han desmoronado y es fácil caer al vacio. Pasos como la “Escalera celestial” o el “Puente del Cielo” son claramente peligrosos (pero excitantes). Aquí hay tramos de muralla de sólo medio metro de anchura y a veces los vientos son muy fuertes.
Disfruta de la ruta escénica entre Jinshanling y Simatai:
Esta ruta no es fácil pero bien merece la pena el esfuerzo. Conviene iniciar la marcha tras haber tomado una buena comida o llevar alguna cosa para el camino. Y no hay que olvidar llevar unas buenas botas de trekking, abundante agua, crema de protección solar y suficientes carretes de fotos.
Jinshanling y Simaotai tienen restaurantes, hoteles y tiendas donde podrás conseguir todo lo que necesitas para la marcha y por supuesto souvenirs. Regatea los precios de los souvenirs y del agua embotellada que suele ser muy cara.
Hay aproximadamente dos horas conduciendo desde Beijing a Jinshangling o Simaotai, y después de 3 a 5 horas de caminata. La excursión puede hacerse en un día o bien llegar al punto de partida al atardecer, dormir allí e iniciar la marcha al amanecer que es sin duda cuando menos abarrotada está la ruta. El amancer es precioso en un día despejado, aunque la muralla puede ser también sorprendente en un día nublado.
Simaotai es más grande y turístico y está más desarrollado que Jinshanling. Jinshanling es un estupendo punto de entrada porque es mucho más fácil y rápido llegar a lo alto de la muralla. Si quieres pasar la noche en la muralla, hay una tienda en una torre de vigilancia justo encima de Jinshanling. Puedes contactar con el dueño y acordar las comidas y el alojamiento.
Ambos pueblos tienen funiculares, así que si no quieres realizar la marcha, puedes tomar uno de ellos dar un pequeño paseo y volver a bajar.
Puedes coger un autobús público y llegar hasta Simaotai o la entrada de la carretera de Jinshanling desde la estación de autobuses de Dongzhimen en Beijing (Dongzhimen chang-tu che-zhan). Si sois un grupo, podéis coger un taxi que resulta mucho más rápido y sencillo. En este caso es preferible que negocieis un precio en lugar de usar el taxímetro. También tendréis que pagar los peajes. Si el taxista os pregunta si queréis ir por la “kuai lu” (carretera rápida), decid “shi” (sí). Os costará unos 20 kuai extras más o menos pero ahorraréis al menos media hora. Otra ventaja de ir en taxi es que podréis parar cuando queráis en los puestos de frutas o para ir al servicio. Si realizáis el viaje en el día podéis acordar con el taxista que os deje en Jinshanling y os recoja en Simaotai o viceversa.